El gobierno israelí aprobó el martes una subvención de 3.200 millones de dólares para ayudar a Intel a construir una nueva planta de chips en el país. La planta, que se espera que genere 10.000 puestos de trabajo, se ubicará en la ciudad de Kiryat Gat.

La planta, que se espera que esté operativa en 2025, fabricará chips de última generación para computadoras, teléfonos inteligentes y otros dispositivos electrónicos. La inversión de Intel es un voto de confianza en el futuro de la industria de los semiconductores en Israel, que ya es un importante centro de fabricación de chips.