La inversión en tecnología limpia se está acelerando, ya que las empresas y los gobiernos se esfuerzan por reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Las inversiones en energía solar, eólica e hidroeléctrica están aumentando, y también se está invirtiendo en nuevas tecnologías, como la captura y almacenamiento de carbono.

La inversión en tecnología limpia está siendo impulsada por una serie de factores, incluyendo el aumento del precio del carbono, las regulaciones gubernamentales y la creciente demanda de energía limpia de los consumidores.